El moho en el baño se debe a la humedad y falta de ventilación, afectando juntas y esquinas, y se puede combatir con remedios caseros que incluyen vinagre y bicarbonato, o una mezcla de agua oxigenada y jabón, dejando actuar y frotando antes de aclarar, secando bien tras la limpieza para prevenir su regreso. Aunque lo más efectivo es usar productos específicos para ello. Lo mas importante es la prevención y ésta se centra en ventilar intensamente tras usar la ducha, secar superficies y usar un deshumidificador si es necesario. 

Remedios caseros para eliminar el moho

  • Vinagre y bicarbonato: Mezcla agua tibia con vinagre y bicarbonato, aplica, deja actuar una hora y frota. Es eficaz para juntas y azulejos.
  • Agua oxigenada y jabón: Combina agua oxigenada, jabón de platos y bicarbonato. Aplica, deja actuar (15 min a 1 hora) y frota con cepillo. Ideal para juntas.
  • Amoníaco: Diluye amoníaco en agua fría, rocía, deja actuar 10-15 minutos, frota y aclara. Usa guantes y ventila bien, no mezclar con lejía.
  • Lejía (cloro): Eficaz en superficies lisas y rugosas (juntas). Aplica diluida, deja actuar y frota. ¡Nunca la mezcles con ácidos!.
  • Alcohol (70-80%): Tiene efecto similar a la lejía contra esporas

Recordamos, que siempre que apliquemos cualquier remedio, tomemos las precauciones pertinentes en cuanto a salud y seguridad, usando guantes, mascarilla y ventilando el sitio constantemente.

Prevención

  • Ventilación: Abre la ventana 5-10 min después de cada ducha para renovar el aire húmedo. Mantén la puerta cerrada mientras ventilas para que el aire húmedo no se extienda.
  • Usa extractor: Si tienes, úsalo siempre después de ducharte.
  • Seca superficies: Pasa un paño por mamparas, bañera y azulejos para eliminar agua estancada.
  • Deshumidificador: Considera usar uno si la humedad es alta.
  • Revisa filtraciones: Vigila posibles escapes de agua o juntas rotas. 
  • Limpia regularmente: Una vez a la semana para evitar acumulación, incidiendo en esquinas y juntas.